j 18horas

La pregunta debería ser:

¿Realmente alguien se cree que los profesores trabajamos 18h a la semana?

Y la respuesta es clara:

NO. Los profesores trabajamos MUCHÍSIMO MÁS de 18h a la semanay las declaraciones de la Consejera y la Presidenta Regional, así como la tergiversación que con dudosa profesionalidad realizan algunos medios NOS OFENDEN Y NOS INDIGNAN.

La jornada de trabajo está fijada por LEY en 37,5 HORAS SEMANALES y muchos de nosotros superamos esa cifra sin pensarlo porque nuestros pequeños futuros ciudadanos lo necesitan.

Desde aquí INVITO A CUALQUIER MEDIO A ACOMPAÑAR A UN PROFESOR DURANTE UNA SEMANA DE TRABAJO, O AL MENOS UN DÍA, ¡SI ES CAPAZ!


LA CONSEJERÍA ESTÁ arremetiendo contra los docentes para los que pide la autoridad que ella destruye, creando confusión y, directamente, MINTIENDO ACERCA DE LAS HORAS DE TRABAJO DE LOS PROFESORES en los que sólo habla de las horas de docencia directa, es decir, las horas que estamos físicamente delante de los alumnos. Parece que luego se retracta pero con la boca muy pequeña.

Como podrán imaginarse, hay muchas, MUCHÍSIMAS otras tareas que componen nuestro trabajo que, además de ser igualmente importantes, muchas de ellas están legalmente y explícitamente estipuladas y otras se realizan sencillamente porque no es materialmente posible dar una clase sin efectuarlas. Voy a intentar hacer una enumeración de estas cuestiones, referidas al caso normal por Ley de 18 horas LECTIVAS a la semana.

 

ENUMERACIÓN INCOMPLETA DE LAS TAREAS QUE REALIZA UN PROFESOR A LO LARGO DE CADA SEMANA

 

  - HORAS LECTIVAS (CLASES PRESENCIALES). Estas (y solo estas) son las 18 horas a las que han estado haciendo referencia la Consejera y la Presidenta Regional. Son las horas que estamos delante de los alumnos y están FIJADAS POR LEY EN 18 HORAS "pudiendo llegar EXCEPCIONALMENTE a 21 cuando la distribución horaria del departamento lo exija y siempre dentro del mismo" (copiado textualmente de la "Ley", del llamado "ROC": Orden del 29-jun de 1994, en su Instrucción Nº 77). Incluso los Inspectores de Educación han alertado sobre una interpretación "torticera" de la normativa. Cabe decir además que una hora delante de 30 alumnos es algo infinitamente estresante y agotador, y que muchos que hemos tenido anteriormente trabajos de oficina reconocemos como mucho más esforzado. Más aún en las edades complicadas en las que están los alumnos con los que tratamos. Uno es el centro absoluto de atención durante todo el tiempo, SUJETO A CRÍTICA continua por su parte, SUJETO A COMETER ERRORES visibles, etc. Es una situación de enorme estrés que requiere un esfuerzo ENORME para gestionar CONTINUAMENTE la situación y el clima del aula, evitar enfrentamientos, gestionarlos cuando surgen: pedir silencio, vigilar que los alumnos no se dediquen a otras asignaturas o a jugar... Es infinito. Es imposible enumerarlo.

  - PREPARACIÓN DE LAS CLASES. Algunas clases requieren realizar un esquema en apenas 20 minutos, pero la gran mayoría de ellas requieren consultar bibliografía, preparar documentos o fichas para imprimir, recortar y pegar para preparar las fotocopias y ahorrar papel, fotocopiar y entregar, realizar ensayos de los aspectos prácticos que requieren entre 30 minutos y varias horas (hacer uno mismo el comentario de texto, el problema de matemáticas, la configuración y prueba de un software en un ordenador...). Como todo trabajo creativo, preparar el material requiere mucho más trabajo que consumirlo, igual que cocinar, escribir un libro, preparar un programa de TV (¿alguien se cree que los presentadores de telediario trabajan los 30 minutos que dura este? ¿Por qué algunos creen eso en el caso de los profesores?). Puede hablarse, tirando por lo bajo, de una media de 1h de preparación por clase, con un total de 18 horas por semana. Ciertamente hay (contadísimos) vagos que dedican dos horas a la semana, como en todos los ámbitos y empresas, y hay una ENORME MAYORÍA que con muchísimo gusto, pero no por ello con menos mérito, dedica MUCHO TIEMPO a esto. Creo que me quedo corto con esta cifra, pero no quiero pecar por exceso.

  - GUARDIAS. Son unas 3 horas perfectamente estipuladas en nuestros horarios semanales. Es necesario explicar que en el mundo educativo una "guardia" no es echar la siesta con el "busca" encendido. Las guardias más habituales son las DE AULA: acudir a un aula en la que falta un profesor por baja médica o por cualquier motivo (además, esto se suma a que la Consejería decidió el curso pasado NO sustituir bajas de menos de 15 días, es decir, la gran mayoría de ellas). En las guardias hay alumnos a los que habitualmente no conoces y hacia los que no tienes autoridad por no saber sus nombres y porque ellos saben que no los evalúas. Además, no puedes impartirles clase para "entretenerlos". Con todo, el nivel de estrés es aún mayor que en una clase normal. Otro tipo de guardias son las DE PATIO, que consisten en estar presente en el patio durante los recreos para vigilar que los chicos no fumen, no se peguen, no se escapen o no se rompan nada.

  - REUNIÓN DE DEPARTAMENTO por 1 hora semanal. Aquí es donde se reúnen todos los profesores de Matemáticas, o los de Lengua, etc., cada cual con su departamento, para coordinarse y tomar decisiones sobre materiales, docencia, exámenes, etc.

  - GESTIÓN DE LAS FALTAS DE LOS ALUMNOS. Recordemos que son las faltas de 18 clases. No consiste solo en pasar lista en clase y anotarlas en un cuaderno, sino que es necesario introducirlas posteriormente, fuera de clase, en el sistema oficial (bastante engorroso de utilizar, por cierto). Con un poco de suerte el centro tiene ordenadores para esto, y funcionan. Si no, toca comprarse un portátil del bolsillo de cada uno o hacerlo en casa, con un ordenador también del bolsillo y una conexión a internet que ídem. Además, hay que marcarlas como justificadas cuando el chico trae el justificante, con el consiguiente trasiego de papelitos entre alumno, tutor y uno mismo. Con todo, esto no supone en ningún caso menos de 30 minutos semanales.

  - REVISIÓN DE PRÁCTICAS Y TRABAJOS ENTREGABLES, Y CUADERNOS DE ALUMNOS por en torno a 1 hora semanal. No solo se trata de poner una calificación sino de realizar anotaciones sobre lo que el alumno entrega, de forma que obtenga una retroalimentación que le sirva para mejorar. Hay semanas en las que no hay entregas y otras en las que vienen a pares y hay que echar dos tardes a 4 horas cada una para sacar adelante el trabajo. Podría decirse que la media está en torno a 1h semanal como mínimo por este concepto.

  - CORRECCIÓN DE EXÁMENES por unas varias -muchas- horas semanales, no solo los finales sino todos los parciales que se realizan hoy en día, que suelen ser dos o tres durante cada trimestre, adicionales al examen final, y al de junio, y el de septiembre. Esto son unos 10 exámenes al año, por 25-30 alumnos por aula, unos 300 exámenes POR GRUPO. Y tenemos entre 3 y 6 grupos por lo general, así que son entre 800 y 1.600 exámenes al año. Corregir cada examen puede costar entre 5 y 30 minutos según el tema y la asignatura, ya que también es necesario realizar anotaciones de retroalimentación en los exámenes, corregir tildes, errores de expresión, revisar el desarrollo de los problemas de Mates si el resultado está mal para ver si se rasca algún punto, etc. Asumiendo corregir 5 exámenes cada hora salen 300h al año, 100h por trimestre. Echen cuentas. Con el agravante de que no son unas horas todas las semanas sino que llegan todos los exámenes de golpe y uno se encierra en casa un fin de semana entero con el taco.

  - GESTIÓN DE CALIFICACIONES. Unas semanas son 10 minutos, otras son horas. Se trata de recopilar notas que darán lugar a la calificación final de cada uno de nuestros 100-200 alumnos. Son notas sobre comportamiento en clase, positivos y negativos, anotar en el cuaderno de profesor o en un Excel las notas de prácticas, exámenes parciales y finales, hacer las medias o las fórmulas que las calculan y, finalemente, introducir las notas en el sistema oficial, en el mismo sistema engorroso que antes y con la misma problemática de medios técnicos.

  - FORMACIÓN FUERA DEL HORARIO DE TRABAJO y, por supuesto, NO REMUNERADA. Y esto es independiente de la autoformación. La cuestión es que, además de la necesidad de seguir formándonos, para cobrar el salario íntegro se nos exige realizar cientos de horas de formación cada seis años. Para ello se convocan cursos, lamenteblemente cada vez menos. Muchos de estos cursos son en julio y el resto son por las tardes. Son entre 25 y 75 horas por curso.

  - AUTOFORMACIÓN. Muy importante, por ejemplo, en Formación Profesional. La necesidad de autoformarse no se da todas las semanas pero, cuando toca, son decenas de horas: sale un Windows nuevo para los informáticos, salen las NIC para los de Administración, sale la nueva generación del Golf para los de Automoción... Cuando pasa eso toca estudiarlo en detalle, analizarlo, resumir, probar, visitar proveedores, leer folletos de fabricantes... Y muchos, en verano, nos dedicamos a investigar cosas nuevas que utilizaremos el próximo curso. Quienes se dedican a otros niveles tampoco se libran ya que se les pide aplicar las TIC que muchos no dominan y esto supone un esfuerzo de autoformación igualmente.

  - EVALUACIONES Y CLAUSTROS. Las EVALUACIONES son reuniones que se realizan por las tardes, tras las clases, de forma trimestral, en las que el conjunto de profesores de un mismo grupo comenta durante una hora los resultados de CADA alumno de ese grupo, particularidades, acciones a tomar, etc. Esto significa que cada trimestre hay que asistir a entre 3 y 6 reuniones de 1h. Asumiendo 10-11 semanas lectivas por trimestre, sale el reparto a más de media hora por semana. Además, periódicamente, una vez cada mes o dos meses, se convocan CLAUSTROS, que son reuniones de todo el profesorado de un centro, que también suelen ser por las tardes y duran ente 1 y 3 horas.

  - CARGOS DIVERSOS: Jefes de Departamento, miembros del Consejo Escolar, coordinador TIC (el encargado de mantener la informática del centro), encargado de Extraescolares, encargado de Audiovisuales, encargado de Biblioteca, etc. En torno a una cuarta parte del claustro tiene cargos como este. Algunos de ellos conllevan reducción horaria pero una jefatura de departamento, con sus actas, decisiones, etc., lleva muchísimo más trabajo que las 2-3 horas de reducción semanal lectiva que tienen.

  - "ASALTOS" EN LOS PASILLOS por parte de alumnos (principalmente), padres, compañeros, conserjes y equipo directivo, para preguntar dudas, notas o revisiones de exámenes, etc., etc. Esto son en el mejor caso 15-20 minutos al día.

  - GESTIÓN DE AMONESTACIONES o "partes" leves y graves a alumnos, y, en su caso, acciones derivadas de la expulsión de los mismos, ya que hay que ponerles trabajo (al tener derecho a la educación, incluso estando expulsados debe preparárseles trabajo que, evidentemente, tiene que elaborar cada uno de sus profesores de forma individualizada).

  - ATENCIÓN A PADRES/MADRES y comunicación con ellos. Cada profesor que es tutor de un grupo (lo son casi la mitad del total) tiene una hora semanal para esto que NO entra en las 18h (hace un año eran dos, y aun así era poco). No obstante, muchos, probablemente la mayoría, asigna citas fuera de esta hora porque no se da abasto. Imagínense a los padres de 30 alumnos, de los cuales vienen solo 15 pero vienen varias veces a lo largo del curso. Los profesores no tutores tampoco dejan de atender ya que a menudo los padres solicitan reunirse con "el de Mates", "el de Lengua", etc. Con todo, una media de 1 hora a la semana es muy razonable.

  - GESTIONAR EL CASILLERO. Me explico: cada profesor tiene un "buzón" al que llega DE TODO (a mí me llegó hasta una pelota de tenis, "heredada" de un profesor que se jubilaba, de un chico al que se la retiró en clase y que no la reclamó). Quizá lo más destacable son las peticiones de información de tutores acerca de alumnos concretos, ante una próxima visita de sus padres. Al fin y al cabo, usted, padre, madre, quiere saber cómo va su hijo en TODAS las asignaturas, no solo en aquella que imparte el tutor. Así que se buzonea literalmente a los 10-12 profesores del grupo con cuestionarios que estos deben responder.

  - CONCURSO DE TRASLADOS. Los profesores estamos obligados a participar en un concurso de traslados de forma obligatoria durante los primeros 4 a 15 años de trabajo aproximadamente, según especialidades, y de forma opcional pero recomendable durante otros 15 años más. Al contrario de lo que ocurre en muchas profesiones en las que los trabajadores están siempre en el mismo punto geográfico desde su contratación, los docentes NO tenemos un destino fijo hasta pasados esos 4-15 años, y no solemos tener un destino deseable por nosotros, razonablemente cerca de casa, etc., hasta pasados 10-20 años (todo esto se rige por un concurso de méritos basados en antigüedad, publicaciones, inglés y otros conceptos). Esto supone, además del tiempo de preparación del concurso dos veces por año inicialmente y una vez por año en una segunda fase, que no tenemos nada fácil decidir DÓNDE ASENTARNOS: dónde comprar o alquilar nuestra vivienda, dónde escolarizar a nuestros hijos, etc.

  - BOLETINES OFICIALES Y CONVOCATORIAS. Nuestros jefes no tienen lengua para hablar sino que se comunican con nosotros vía Boletines Oficiales y convocatorias en webs oficiales. Por tanto, tal y como se nos dice en los cursos de formación iniciales, tenemos que periódicamente leer el BOE (B. O. del Estado) y el BOCM (de la Comunidad de Madrid), y les aseguro que hay pocas cosas más aburridas y grises que leer los BOE/BOCM-s. Por no hablar de las convocatorias de cursos de formación, de traslados y de mil otras cosas, que también salen publicadas en webs que tenemos que consultar habitualmente.

  - EXCURSIONES y extraescolares. Cada poco tiempo nos toca acompañar a los de Naturales a una exposición, a los de Tecnología al Museo de la Ciencia, a los de Geografía e Historia a ver la sesión del Congreso... Esto supone que estamos fuera de casa, trabajando, controlando y responsabilizándonos de un centenar de alumnos, durante bastante más tiempo que el que teníamos asignado ese día para dar clase. Además, a menudo se realizan salidas de VARIOS DÍAS, es decir, dormir fuera de casa y trabajar durante 24h al día y responsabilidad sobre otro centenar de alumnos.

  - OTROS: todo esto, sin contar con cuestiones difícilmente contabilizables tales como la ayuda a compañeros recién llegados o a interinos, colaboración con los equipos directivos en lo que sea necesario, colaboración con el mantenimiento de los medios o la informática, organización o participación en extraescolares que a menudo suponen dormir varios días fuera de casa y trabajar las 24h del día haciéndonos responsables de un grupo de alumnos que son como nuestros hijos, y un larguísimo etcétera. de aspectos imprescindibles para que un centro funcione como debe.

  - Y MÁS: estoy absolutamente SEGURO de que me dejo cosas. MUCHAS COSAS.

 

En su momento hice el cálculo y me salían MUCHAS MÁS HORAS QUE LAS 37,5H LEGALES. La cifra concreta es imposible de calcular ya que es flexible en función de lo que requieran nuestros pequeños futuros ciudadanos, pero podrán imaginarse que supera fácilmente esta cifra.

 

Y reitero que estoy seguro de que me dejo cosas porque hay muchas semanas en las que además de dedicar tiempo por las tardes me paso buena parte del fin de semana trabajando.

Y no olvidemos que 18 de esas horas son LECTIVAS, y aparte las guardias, y que valen por dos o por tres en cuanto a esfuerzo intelectual se refiere, incluso esfuerzo físico (no pueden hacerse una idea del hambre que entra tras dos o tres horas de clase, y en esto se verán reflejados los lectores docentes).

 

Ahora piensen: ¿qué pasa si aumentamos 2 horas? Pues que las 18h lectivas se convierten en 20h, las horas de preparación también suben en consecuencia, y además el aumento supone que se tienen más grupos, lo que conlleva más asaltos en los pasillos, más exámenes para corregir, más trabajos, más cuadernos, más faltas, más amonestaciones, clases con más alumnos a los que vigilar...

 

Se pueden imaginar que ESTO NO ES BUENO PARA LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN QUE DAMOS.

 

No se dejen engañar. Esto es COMO SI CONTÁRAMOS LAS HORAS QUE TRABAJA LA CONSEJERA DE EDUCACIÓN EN FUNCIÓN DEL TIEMPO QUE ESTÁ SENTADA EN SU ESCAÑO. Y no, ¿verdad?